Larrea, depredador // Impunidad, su sello // Apropiación ilegal

La Jornada
México, SA
Larrea, depredador // Impunidad, su sello // Apropiación ilegal
Carlos Fernández-Vega
19 de junio de 2024
Si de depredación se trata, los grandes corporativos mineros gritan ¡presente!, y en la historia de los desastres ecológicos –más los sociales y humanos– en primerísimo lugar siempre aparece Grupo México, del tóxico barón Germán Larrea, dueño de la mayor empresa del sector en nuestro país, construida y alimentada a costillas de los bienes nacionales, y mantenida impune por gobiernos anteriores, especialmente durante el régimen neoliberal, que, de todo, le dio todo.
El fundador de lo que hoy se conoce como Grupo México fue papá Larrea (Jorge, conocido por los mineros como El Azote), uno de los socios de Miguel Alemán Valdés, altamente beneficiado por él –junto con otros barones, como Raúl Baillères –aunque el boom de su empresa se dio a partir de la mexicanización de la minería en tiempos de Adolfo López Mateos, y especialmente a partir del salinato, cuando de forma por demás oscura se quedó con la Compañía Minera de Cananea –hasta entonces del Estado–, la joya del corporativo, rebautizada como Buenavista del Cobre.
En octubre de 2023, el gobierno federal denunció penalmente a Grupo México por incumplimiento en la remediación ambiental por el derrame (6 de agosto de 2014) de 40 mil metros cúbicos de ácido sulfúrico en los ríos Bacanuchi y Sonora, que contaminó 270 kilómetros de territorio y afectó a ocho municipios con alrededor de 25 mil pobladores, en lo que fue calificado como el peor desastre ambiental de la historia de la minería en México. Y no se trató de un accidente –como quiso venderlo el corporativo– sino de negligencia de la empresa.
En esa fecha, la secretaria de Medio Ambiente, María Luisa Albores, presentó un informe sobre dicho desastre ecológico, y un elemento que subrayó fue que Grupo México, mediante el Fideicomiso Río Sonora, gastó cuatro veces más en propaganda (estrategia de comunicación, la llamó) que en cuestiones de salud de la población afectada por el derrame tóxico. Para la remediación, el gobierno peñanietista y Grupo México “establecieron un compromiso de un monto por 2 mil millones de pesos, en cuatro ministraciones de 500 millones, pero sólo hicieron dos, mil millones en total. Ellos dicen ‘ya cumplimos’, pero el ambiente sigue contaminado –agua, aire, suelos–y hay gente enferma”.
Una década después del citado desastre ecológico (vendrían más, como en el Golfo de California), la remediación se mantiene pendiente, los pobladores afectados no han sido atendidos ni resarcidos plenamente, el barón sigue tan campante y se desconoce el curso de la demanda presentada en 2023. Además, sin solución se mantienen las tres huelgas mineras (Taxco, Sombrerete y Cananea), estalladas legalmente en 2007.
Tétrica historia la de Germán Larrea –el mismo de Pasta de Conchos, con 65 mineros muertos por no gastar en medidas de seguridad para los trabajadores–, y peor aún la protección política y judicial de que ha gozado este oscuro personaje, siempre rodeado de gentuza como Claudio X. González Laporte.
Pero no queda ahí. La Jornada (Angélica Enciso) informó: Grupo México comenzó a extraer alrededor de 60 mil litros de agua al día desde hace dos meses de pozos de dos ranchos que adquirió en el acuífero del río Bacoachi, los cuales son llevados a las instalaciones de la minera Buenavista del Cobre, que ya utiliza líquido del río Sonora, mientras los habitantes de la zona se han quedado sin el recurso, afirmó Fernando Ramírez, integrante del grupo de productores por defensa del agua.
Larrea no tiene llenadera, a la par que los políticos no se cansan de agacharse ante el barón. La Jornada añade: (Ramírez) mencionó que la Comisión Nacional del Agua indicó que el río Bacoachi cuenta con 4 millones de metros cúbicos disponibles; sin embargo, Grupo México tiene concesionados 14 millones y 40 pozos; hablamos de 10 millones de metros cúbicos más de lo que dispone el sitio, de acuerdo con información que dio el organismo de Cuenca Noroeste de la dependencia. El agua se traslada en pipas que cargan y descargan las 24 horas; se han contado unas 23 unidades cada 15 minutos, por lo que para evitar la extracción del acuífero manifestantes les cerraron el paso en el cañón de Evans, del municipio de Cananea, desde hace 11 días.
Bien lo subraya la Rayuela jornalera de ayer: Minería que destruye vidas, deja sin agua a las comunidades y envenena el medio ambiente. Es el sello de la casa de Grupo México.
Las rebanadas del pastel
Sigue el culebrón: de nueva cuenta aplazan sentencia de Genaro García Luna hasta octubre. Lo condenaron en febrero de 2023, pero desde entonces la sentencia se aplaza y aplaza.
X: @cafevega
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