Derrames transgénicos: ¿indiferencia criminal?
La jornada 06 de febrero 2015
Elena Álvarez-Buylla *
En este nuevo año es crucial seguir con la defensa de nuestro maíz y las milpas; es una apuesta por nuestra cultura y también por nuestro ambiente y nuestra salud. Todo ello depende, en gran medida, de la producción campesina sin agrotóxicos. Este tipo de producción agroecológica de alimentos sanos, sin dañar el ambiente y destruir la biodiversidad de México, se finca en conocimientos, diversidad de cultivos, tecnologías y organización comunales invaluables para poder recuperar la soberanía alimentaria.

