Acoso al campo

12 julio 2014

Naciones Unidas declaró 2014 Año de la agricultura familiar, por las contribuciones fundamentales para la alimentación mundial de campesinas, campesinos, indígenas, pastores, pescadores artesanales, reconociendo que son quienes alimentan a la mayoría de la población global y que urge apoyarlos. Como macabra celebración del año, en México avanzan desde las autoridades, los ataques legales para minar las formas de producción y comunidad campesinas e indígenas, para privatizar sus tierras y terminar con sus semillas.

Daños colaterales

La jornada 28 de junio de 2014

A casi dos décadas de la liberación comercial de cultivos transgénicos, muchos daños graves que los críticos advirtieron podían ocurrir, están comprobados. Uno de ellos es la contaminación transgénica de otros cultivos y de plantas que son parientes silvestres, afectando los ecosistemas. Es un tema que las empresas no quieren debatir y que los gobiernos que autorizan cultivos transgénicos tratan con la mayor negligencia.

Desde la milpa se ve el mundo

14 de junio 2014

Con esa frase nos recuerda Ramón Vera Herrera, de GRAIN y Ojarasca, la mirada desde la vida campesina, donde el entramado de relaciones de comunidades, mujeres, hombres, niños, maíz y mucho más que crece en la milpa, nos permite ver el horizonte con más claridad. Los senderos de la defensa del maíz y contra la invasión de los transgénicos son una afirmación contundente de ello.

Hasta en la leche

03 de mayo de 2014

En abril de 2014 se encontraron por primera vez residuos de glifosato –el agrotóxico más usado del mundo– en la leche materna de madres en Estados Unidos.

La hora de las semillas

19 de abril de 2014

El 17 de abril de 1996, en Eldorado dos Carajás, Amazonia, mil 500 campesinos sin tierra que protestaban pacíficamente por sus derechos fueron violentamente reprimidos por la Policía Militar de Pará, Brasil. Por mano policial, a favor de latifundistas y financiado por la minera Vale –la tercera mayor del mundo– fueron asesinadas 19 personas, tres más murieron posteriormente y 69 fueron heridas, con secuelas hasta hoy día. Sólo dos comandantes fueron condenados, el resto sigue impune, incluidos los autores intelectuales.