Soñar Zapatas
La Jornada
En 1937, acompañados por dos colegas, el tornero Mónico Rodríguez, jaló desde el Mante, Tamaulipas, rumbo a Zacatepec, Morelos, con un contrato para trabajar en el ingenio. En la Ciudad de México, pasaron la noche en el rascuache hotel Regio Amatlán.

