La profecía actuante de las comunidades zapatistas
La Jornada
El EZLN no escuchó el canto de las sirenas. Qué bueno. Desde que apareció había quienes sugerían se convirtiera en un partido político o buscara puestos de elección popular, aliándose con alguno de ellos. Esa hubiera sido la vía del desgaste, tal vez de la descomposición.
Qué bueno que el EZLN no optó por buscar las alturas, sino volver a la tierra, de donde toma toda su fuerza, como el gigante Anteo al combatir a Hércules. Qué bueno que las comunidades zapatistas han optado por la resistencia para preservar su existencia, para ellos y para quienes resisten en todo el mundo.

