Estados Unidos ha regresado
La Jornada
Bajo este lema, el presidente Donald Trump está organizando un nuevo orden económico a favor de los intereses de EU. Los aranceles son el arma clave de su guerra comercial.
Bajo este lema, el presidente Donald Trump está organizando un nuevo orden económico a favor de los intereses de EU. Los aranceles son el arma clave de su guerra comercial.
Los productores de sorgo de Tamaulipas demandan un precio que les permita mantenerse cultivando el grano, al que se dedican desde hace más de 60 años.
El sorgo fue considerado un producto básico, ya que junto con el maíz es utilizado para la alimentación del ganado: vacas, puercos y pollos. Al ser el alimento, de la comida de gran parte de la población, tuvo políticas públicas que lo protegieron hasta la puesta en marcha del Tratado de Libre Comercio de América del Norte en 1994.
Desde el 11 de mayo, la frontera norte está cerrada, por segunda vez, a la exportación de ganado bovino en pie. En noviembre del año pasado se reportó el primer caso de gusano barrenador de ganado en Catazajá, Chiapas, y Estados Unidos canceló inmediatamente sus importaciones desde México. El 15 de febrero de 2025, Estados Unidos reabrió el pasó de bovinos provenientes del sur, después de acordar, en negociaciones binacionales, un protocolo de inspección y certificación rigurosa.
La primera acción del Plan México del gobierno actual se propone ampliar la autosuficiencia alimentaria, una intención fracasada en el gobierno del presidente López Obrador, que en el nuevo contexto internacional de tensiones comerciales con Estados Unidos, se muestra cada vez más urgente. Aunque en el mercado abierto no es posible lograr la autosuficiencia alimentaria, disminuir la dependencia de importaciones de alimentos es inaplazable.
La crisis en la producción de maíz en México este 2024 pone en evidencia la fragilidad de la obtención de alimentos en un entorno de crisis climática.
En 2023, México exportó 21 mil 809 millones de dólares en productos agropecuarios; de ellos el aguacate aportó 3 mil 400 millones y las berries o moras, que incluyen arándanos, fresas, frambuesas y zarzamoras,3 mil millones de dólares más.
Aunque el crecimiento de estas exportaciones es visto con optimismo, como un éxito del país, detrás de ellas hay un modelo de producción altamente depredador de los bienes naturales y de destrucción de la agricultura campesina.
La producción de granos básicos, fundamental para la alimentación humana y animal, a la que se dedica la mayoría de los campesinos y agricultores, fue la perdedora neta del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN, 1994).
El tratado abrió el mercado mexicano a las importaciones de EU y Canadá, sin que México tuviera posibilidad de competencia, a la par de que cambió las políticas agrícolas y destruyó las instituciones y servicios públicos que apoyaban la agricultura.
El Plan Nacional de Desarrollo del presidente López Obrador se propuso reducir las importaciones de maíz a la mitad como meta para avanzar en la autosuficiencia alimentaria. En sentido contrario y con los datos oficiales, se espera un aumento récord de las importaciones y una disminución también récord de la producción.