Reprochan en la Montaña omisión e indiferencia ante ataques armados

Reprochan en la Montaña omisión e indiferencia ante ataques armados
“No entendemos cómo los gobiernos hablan de paz” // ¿Es que no les interesa que nos maten? // ¿Piensan que Los Ardillos no nos volverán a atacar?, critica vocera del Cipog-EZ y CRAC-PF
Sergio Ocampo Arista
Corresponsal
Periódico La Jornada
Lunes 25 de mayo de 2026, p. 29
Alcozacán, Gro., “Por sufrirlo en carne propia, los pueblos de la Montaña Baja de Guerrero decimos que ¡ya basta de tanto dolor y de tanta muerte!, pero también: ¡ya basta de tanta indiferencia y desprecio!, porque al mismo tiempo que los grupos criminales nos atacan, nos matan, aterrorizan a nuestros niños, a nuestras niñas, los malos gobiernos se ríen de nuestro sufrimiento y sólo nos miran cuando están obligados a mirarnos, ya sea por su interés (cuando hay elecciones) o por su carrera política, nuestras muertes se convierten en noticias”, reprochó la indígena nahua Bernardina, en representación del Consejo Indígena y Popular de Guerrero Emiliano Zapata (Cipog-EZ) y de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias-Pueblos Fundadores (CRAC-PF).
Durante un encuentro en la cancha del poblado de Alcozacán, al que asistieron unos 2 mil indígenas desplazados por la violencia generada por el grupo narcoparamilitar de Los Ardillos, en el que también participaron integrantes del Congreso Nacional Indígena (CNI) y de la Misión Civil de Observación Sexta (MCO-S), Bernardina reprochó que la gobernadora de Guerrero, Evelyn Salgado, “no ha tenido la capacidad de frenar la violencia en el estado; al contrario, aseveró, ha pactado con delincuentes, protege a la alcaldesa de Chilapa de Álvarez (Mercedes Carballo Chino), que es parte de la estructura político-criminal que cobija a Los Ardillos, a los que pone a disposición los recursos económicos que el municipio debe entregar a las comunidades y que nosotros no recibimos”.
Ayer, a las 12:23 horas, los pobladores despidieron a los integrantes de organizaciones y colectivos que integraron la MCO-S, así como centros de derechos humanos y periodistas nacionales e internacionales que los acompañaron.
Pero antes debieron escuchar a Bernardina, quien cuestionó: “¿Acaso no tienen derecho los abuelos y las abuelas a vivir en paz?; ¿acaso sólo importan las mujeres de la ciudad, ésas que dicen que llegaron al poder junto a la presidenta (Claudia Sheinbaum)?; ¿es que no les interesa que nos maten: o creen que con sus programas sociales la violencia criminal va a terminar?
“Piensan que Los Ardillos no nos volverán a atacar, esa organización no ha sido investigada, tocada, desarticulada; a nosotros y a nosotras nos queda muy claro lo que hemos vivido durante más de 10 años y que lo que replicó el pasado 6 de mayo en las comunidades de Tula, Chico-tlán y Acahuehuetlán es una guerra de exterminio en nuestra contra; eso lo podemos entender porque el crimen organizado de eso vive: de despojar, explotar, extorsionar y usar la tierra como mercancía.”
Criticó que los delincuentes maltraten la tierra, “porque en ella siembran amapola, o sea que siembran violencia; usan la tierra para hacer caminos, para envenenar a los jóvenes con sus drogas. Esto es, para trasladar la muerte. Destruyen la tierra y con ella destruyen la vida, lo que no entendemos es cómo los distintos gobiernos hablan de paz y sacan sus estadísticas de que los homicidios disminuyen todos los días”.
Después, a nombre del CNI, la indígena Sara leyó un comunicado: “agradecerles que resistan, que apuesten a seguir viviendo. Decirles que no están solos, aunque en los momentos de crisis ustedes se sientan así, aquí nosotros en nuestras tierras; allá, lejos de aquí, también hacemos lo propio para que esa violencia en contra de ustedes se detenga.
“Exigimos al Estado mexicano alto a esta guerra genocida, a esta masacre contra nuestros hermanos del Cipog-EZ. Los pueblos que integramos el CNI exigimos la protección a la MCO-S, que estamos acompañando con esta documentación y denuncia, el alto a los señalamientos dirigidos a compañeros y hermanos y hermanas del Cipog-EZ; tampoco le creemos al Estado, que es mentiroso.
“Sabemos que los apoyos llegan a quienes ayudan al Estado, mientras las comunidades siguen trabajando para poder vivir; decimos que sí les podemos ganar y sí podemos detener esta violencia si nos mantenemos juntos, desde nuestros territorios; si seguimos viviendo y resistiendo.”
A nombre de la MCO-S, Tenoch expuso: “Venimos aquí a escucharles; a observar; a escuchar su dolor; a escuchar sus experiencias. Ayer caminamos en la comunidad de Tula y fue terrible lo que observamos hermanos y hermanas. Sepan que allá, en la Ciudad de México, el gobierno dice que los desplazados de Tula ya regresaron a Tula y que todo está en paz. El gobierno dice que ustedes son parte de un grupo delincuencial y que los ataques que sufrieron son porque están en un enfrentamiento con otro grupo delincuencial.
“Nosotros decimos que mienten; ustedes son pueblos y ustedes no son grupos criminales. Hermanos y hermanas, observamos que Tula hoy día está vacío; no hay personas porque las casas están quemadas; que el gobierno no está haciendo el trabajo que debe de hacer. Y el hecho de que venga aquí, sin escuchar la voz de ustedes, la voz de las autoridades, es un acto irresponsable y terrible y que el hecho de que tenga aquí al Ejército, a la Guardia Nacional, aquí metido en esta cancha en donde los niños juegan, donde se hacen las asambleas, es algo que no debe ser.
“Ellos deben estar allá combatiendo a los criminales, donde Los Ardillosatacan a las comunidades. Hermanos y hermanas queremos que sepan que no están solos que no están solas; que desde hace seis años venimos caminando con ustedes escuchándoles y llevando su palabra a los distintos gobiernos para exigirles que pare la guerra en contra de ustedes, para exigirles que cumplan con las promesas y compromisos que les hacen”, concluyó.
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