Santa María Chimalapa defiende su río y territorio ancestral frente a megaproyectos e invasiones

Santa María Chimalapa defiende su río y territorio ancestral frente a megaproyectos e invasiones
Diana Manzo
20 julio 2026
Desinformémonos
Oaxaca, Oaxaca. Es mediodía y está nublado en Santa María Chimalapa, un territorio ancestral ubicado al norte del Istmo de Tehuantepec, en el sur de Oaxaca, que comuneras y comuneros han defendido desde hace más de medio siglo. Su Río Uxpanapa hoy está en peligro de ser contaminado por el megaproyecto “Acueducto del Uxpanapa”, impulsado por la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, y el gobierno federal para llevar agua a las industrias en municipios veracruzanos. Desde su caudal, las autoridades agrarias, municipales e integrantes de una comisión de este territorio zoque han dicho que no permitirán el despojo de sus recursos naturales.
La defensa de Santa María Chimalapa no sólo es poner el cuerpo para que este territorio siga siendo el pulmón de México, sino también luchar desde los tribunales y juzgados locales y federales contra los despojos avalados por la misma autoridad.
La lucha de esta comunidad indígena de Oaxaca es ancestral, y reconocen que han estado invisibilizados por el gobierno tanto federal como estatal, pero eso no los detiene. Reclaman a toda hora las 460 mil hectáreas que corresponden a su territorio, porque aseguran que sus ancestras y ancestros lo compraron con una jícara de oro a la corona española.
Defender este territorio, considerado uno de los pulmones naturales más valiosos de México, no debería ser un acto de lucha constante para sus autoridades agrarias ni locales, aseguran, pero no tienen otra opción ante los despojos no sólo de ejidos vecinos, sino también de las propias autoridades, quienes emiten amparos que enraízan el despojo territorial.
Autoridades de México avalan el despojo de nuestras tierras
Santa María Chimalapa posee una riqueza natural importante para México y el mundo. Es uno de los pulmones que se conserva por la lucha que realizan sus propios habitantes. Ellos denuncian que autoridades mexicanas como el Tribunal Superior Agrario, el Tribunal Unitario Agrario de Tuxtepec, la Suprema Corte de Justicia Nacional y la Consejería Jurídica del gobierno federal han avalado la entrega de su territorio a través de resoluciones y amparos, que lo único que han hecho es despojarlos de sus tierras ancestrales.
“Acá no sólo limpiamos o colocamos las brechas y las mojoneras, sino que también accionamos, porque no podemos permitir que personas ajenas vengan a nuestro hogar y destinen territorios a otros, no podemos permitir que vengan otros y construyan en nuestras tierras. Esa defensa es la que hacemos diariamente, tenemos invasiones por todos lados”, reconoce el presidente de bienes comunales de Santa María Chimalapa, Jesús Esteva González.
No queremos dinero, exigimos que nos den nuestras tierras
Santa María Chimalapa posee un extenso territorio, que sin darse cuenta fue invadido por el estado de Chiapas que creó ejidos con el aval de las autoridades agrarias, y hoy les obligan a que acepten dinero a cambio de sus tierras, lo cual rechazan.
Los habitantes explican que de nada sirvió entonces la resolución emitida en noviembre de 2021 por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) que resolvió a favor de Oaxaca y los Chimalapas (Santa María y San Miguel Chimalapas), porque actualmente las propias autoridades, ahora el Tribunal Superior Agrario, los obligan a aceptar núcleos agrarios o ejidos chiapanecos, como el de General Rafael Cal y Mayor y Canaán, en su territorio.
Recuerdan que ambos ejidos fueron creados en territorio zoque por el gobierno de Chiapas y por la Secretaría de Reforma Agraria federal (SRA), amparándose en el falso conflicto de límites estatales entre Oaxaca y Chiapas.
La exigencia actual de las y los comuneros es que el Tribunal Superior Agrario cancele la creación de los ejidos chiapanecos Canaán y Rafael Cal y Mayor, que abarcan 2 mil 651 hectáreas. Para ello, interpusieron dos juicios de nulidad ante el Tribunal Unitario Agrario (TUA) de Tuxtepec, Oaxaca, pero años después, el 22 de noviembre de 2024, este tribunal falló a favor de los ejidos chiapanecos.
El presidente de Bienes Comunales de Santa María Chimalapa, Jesús Esteva, y el representante del Comité de Vigilancia, Pacheco, acompañado de autoridades agrarias y defensores comunitarios, explican que la lucha por la nulidad de los ejidos ha sido desgastante, pero continúan.
Tras el fallo a favor, acudieron ante el Tribunal Superior Agrario (TSA), el cual resolvió el 18 de febrero pasado, con tres votos a favor y dos en contra, que las tierras le pertenecían al ejido chiapaneco de Canaán.
Mientras, sobre el ejido Rafael Cal y Mayor, el Tribunal Superior Agrario resolvió devolver el expediente al Tribunal Unitario Agrario de Tuxtepec, debido a que no contaba con la documentación necesaria, y pidió el expediente completo sobre la creación de este ejido.
Molestos explican que no es posible que estas instancias de gobierno avalen ejidos construidos en su territorio, y a cambio ordenen que les paguen recursos económicos por sus tierras.
“Esto es una muestra de que no conocen nuestro territorio. No conocen de la lucha ancestral, no conocen que somos poseedores de nuestras tierras, que somos dueños. Fácilmente estos magistrados y jueces determinan sin conocer la lucha que tenemos”, dijeron.
La resolución los obligó a interponer un amparo el pasado 7 de abril ante el Tribunal Colegiado de Circuito de Oaxaca, donde señalaron que la autoridad actuó con dolo, y exigieron que anule esa sentencia y les regrese sus tierras.
“Es inconcebible que un tribunal favorezca la creación de ejidos, favorezca el despojo de nuestras tierras, eso no es posible, exigimos que se cancelen esos documentos legales, porque se crearon de forma irregular en nuestro territorio”, dijeron.
Lamentaron que hasta la fecha han pasado tres meses y el amparo no se ha admitido, porque supuestamente el ejido de Canaán no ha avalado a sus autoridades agrarias para que tengan reconocimiento, y sin esto no se puede avanzar.
Mientras tanto, denuncian, más de 50 mil hectáreas de selvas y bosque de niebla han sido devastadas por talamontes y grupos armados en la zona Cal y Mayor y alrededores.
“No vamos a aceptar ejidos creados e impuestos en nuestro territorio ancestral. Nuestra selva y bosque es un patrimonio natural de México, aceptarlo significa devastación, ya lo hemos dicho, 50 mil hectáreas de bosque de niebla ya no están, ya los destruyeron estos señores chiapanecos, y lo hacen porque no es suyo. Ellos no aman ni valoran este territorio como nosotros”, enfatizaron.
Consejería jurídica federal actúa en contra de los Chimalapas
Santa María Chimalapa reclama también a la consejería jurídica federal, encabezada por Luisa María Alcalde Luján, un alto a sus actos “supuestamente jurídicos”, como el amparo interpuesto 184-2026, que lejos de contribuir al reconocimiento de sus tierras, los entierra más.
Jesús Esteva Gonzalez, Olber López López y Roselia Luis Lorenzo, presidente, secretario y tesorera del Comisariado de Bienes Comunales, y Alejandro López Hernández, Benjamin Cruz Hernández y Eduardo Pé ez Hernández, presidente, primer secretario y segundo secretario del Consejo de Vigilancia, todos de la comunidad zoque de Santa María Chimalapa, le recordaron a la funcionaria federal que el pueblo posee un territorio ancestral cuya ocupación, aprovechamiento y conservación anteceden a la conformación del Estado mexicano, constituyendo dicho territorio no solamente un patrimonio agrario sino la base de su identidad cultural y organización comunitaria.
Asimismo dijeron que el territorio comunal de Santa María Chimalapa alberga una de las regiones de mayor biodiversidad de México y Mesoamérica, considerada por instituciones científicas nacionales e internacionales como un corredor biológico estratégico por la riqueza de sus ecosistemas, especies endémicas y servicios ambientales.
Es por ello que demandan una urgente atención y reconocimiento a su pueblo con base al Convenio 169 de la OIT, para que se desista de dicho amparo a favor de los pueblos indígenas, y así sigan luchando por conservar su territorio, de lo contrario, está visible que puede darse una fragmentación del territorio ancestral, incremento de la deforestación y del cambio de uso de suelo.
Rechazo a la ADVC
La lucha por conservar el pulmón de México para los chimas de Santa María no es sencilla. El fallo de la Suprema Corte en el 2021 reconoció que 162 mil hectáreas de bosques y selvas en la región de los Chimalapas pertenecen al estado de Oaxaca y no a Chiapas. En esta resolución, explican, había una coordenada errónea en el “Punto Trino”, entre Chiapas, Veracruz y Oaxaca, en el Cerro Los Martínez. Por ello se organizaron y lograron aclarar la sentencia y ahora esperan el dictamen final, para que tanto Oaxaca como Chiapas hagan la limitación de línea y que ellos como comunidad realicen labores de brecheo y amojonamiento.
Estas acciones de protección comunitaria de su territorio, se suma a una determinación que recientemente avalaron en asamblea: renunciar a tres Áreas Destinadas Voluntariamente a la conservación (ADVC) equivalentes a 334 mil 878 hectáreas, es decir, el 73 por ciento de su territorio comunal de Santa María Chimalapa.
La renuncia de las tres ADVC correspondientes a los polígonos Cerro Azul (con una superficie de 3,555.33 hectáreas), La Gringa Zona Oriente (con una superficie de 107,119.19 hectáreas) y Tres Picos (con una superficie de 224,204.38 hectáreas) es porque se trató de una imposición de funcionarios de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) en el 2022. Sin embargo, recalcaron que renunciar a las ADVC no significa dejar de conservar su territorio ancestral; al contrario, es cuidarlo más que nunca, pero desde las enseñanzas de sus ancestras y ancestros, desde el amor, comunalidad y colectividad.
“No vamos a permitir que agentes externos o autoridades impongan los cuidados que deben tener, eso lo sabemos nosotros”, dijo la autoridad zoque.
No al megaproyecto del Acueducto de Uxpanapa
La lucha que hoy encabezan los zoques es contra un megaproyecto del gobierno federal y del gobierno veracruzano para llevar agua de Oaxaca a más de 20 comunidades del sur de Veracruz.
Esta megaobra forma parte del megaproyecto del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec y es impulsada por Petróleos Mexicanos (Pemex), la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y el gobierno del estado de Veracruz, con aval de la presidenta Claudia Sheinbaum.
“Como Chimas sabemos que este megaproyecto hidráulico pretende saquear la cuenca alta del Río Uxpanapa (ubicada dentro de nuestras montañas comunales), extrayendo millones de litros de este invaluable líquido para llevarlo y abastecer a los contaminantes complejos petroquímicos Pajaritos, la Cangrejera y Morelos; a la refinería Lázaro Cárdenas, así como a los Parques Industriales (llamados Polos de Bienestar) Coatzacoalcos I y II, todo ello dentro de los planes del llamado Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec”, indicaron.
Resaltaron que su territorio no se negocia ni se vende ni se despoja, y que hoy más que nunca están dispuestos a defenderlo, inclusive con la vida.
Por último, también informaron que actualmente mantienen una demanda con Santa María Petapa, debido que este municipio los acusa de invasión de sus tierras, el cual señalaron no existe porque ellos gozan de títulos primordiales “y eso es más que suficiente” para decir que el territorio es suyo.
“Desconocemos las tantas demandas contra nosotros, acá contamos con nuestro título primordial y eso demuestra todo que somos dueñas y dueños absolutos de todo”, concluyeron.
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