Historias del Poder Judicial
Ambientalistas se ampararán contra la práctica
El fracking, “capitalismo fósil; no es sustentable”
Recuerdan que fue la promesa de campaña número 87 de la candidata Sheinbaum
Sanjuana Martínez
Periódico La Jornada
Domingo 9 de agosto de 2026, p. 10
La promesa de campaña de la presidenta Claudia Sheinbaum número 87, sobre la prohibición del fracking en México, fue rescatada por los ambientalistas: “No se va a permitir la explotación de hidrocarburos a partir del fracking”, afirmó el primero de marzo de 2024 en el Zócalo, en su discurso durante el arranque del proceso electoral.
Ante el reclamo, la Presidenta ahora intenta matizar: “Nunca lo dije en campaña como tal. Lo que hemos planteado es que siempre lo que buscamos es la soberanía energética, garantizando los mínimos impactos ambientales. Y la justicia social, desarrollo sustentable y protección al medio ambiente”.
Para Alejandra Jiménez, portavoz de la Alianza Mexicana Contra el Fracking, la prohibición de esta práctica sigue siendo un compromiso incumplido por el gobierno. El comité científico finalmente reconoció que sí irán por el desarrollo de pozos piloto en yacimientos no convencionales en Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas:
“Nos preocupa lo que se viene para el Noreste del país, porque el anuncio de la Presidenta permite el avance del fracking en ese territorio. Ya existen, en esos lugares, intereses del capital de las multinacionales extractoras y estamos ante una grave amenaza. Estamos hablando de 1.3 millones de personas que viven en este territorio con mil 850 localidades rurales afectadas. Más de 6 millones de personas que viven dentro de las áreas potenciales de extracción estarían en riesgo por exposición directa a los contaminantes. No existe frackingsustentable, es capitalismo fósil”, asevera en entrevista con La Jornada.
Añade: “Nada garantiza que se vayan a evitar los impactos de sismicidad, contaminación de fuentes de agua superficiales y subterráneas; también la afectación a suelos, al clima. En Nuevo León, por ejemplo, ya viven una contaminación y el fracking la agravaría. Es una de las regiones donde es muy alto el estrés hídrico, gravísimo y la fractura hidráulica colocaría a las comunidades en un grave riesgo. En todo el Noreste ya hay ejidos y comunidades afectadas”.
Amparos y resistencia
Los ambientalistas han decidido ampararse contra el anuncio de la presidenta Claudia Sheinbaum. El abogado Ramón García Sánchez, del comité jurídico de la Alianza Mexicana contra el Fracking, integrada por más de 40 organizaciones civiles y sociales, comentó en entrevista con La Jornada, que esta estrategia legal pretende proteger al territorio y sus comunidades.
Una acción de amparo, están cumpliendo con ciertos términos. “Estamos cumpliendo con los términos. Esperamos que el amparo sea admitido. Pretendemos que exista un decreto de prohibición nacional del fracking o suspensión de cualquier permiso para realizar esta actividad en todo el territorio. Buscamos que sea un acto emitido por la presidencia, con base en un derecho de petición que hicimos como ciudadanos mexicanos”.
No es el primer amparo que interponen, en 2022 iniciaron un amparo por impactos ambientales provocados por el fracking en Papantla, Veracruz, a través de la organización Terra Vida: “Fue admitido. Hubo un peritaje interesante, porque además de técnico, fue antropológico sobre el impacto ambiental que ha provocado el fracking a la sociedad en esos territorios. El amparo incluye también el impacto cultural en los pueblos indígenas, de impactos en especies nativas como la vainilla”, afirma el abogado.
Este amparo continúa en proceso de desahogo de recursos: “Es normal en un juicio. Es un poco tardado, pero la idea es demostrar que hay violaciones al derecho del medio ambiente y a los pueblos indígenas mediante el fracking. Después de ver los daños que causa y atendiendo al principio precauto-rio, se tendría que emitir un decreto para prohibir el fracking en todo el territorio mexicano”.
Añade: “Nosotros como peticionarios declaramos que el fracking es inviable para el medio ambiente. Lo científico nos va a decir que no utilicemos esa técnica por el impacto que genera, pero ellos utilizan un contrargumento para decir que la ciencia lo va a permitir. Nosotros consideramos que no se debería desarrollar por los impactos ambientales y el daño a las comunidades”.El desierto importa
Precisamente, Alejandra Jiménez señala que el anuncio de la presidenta Sheinbaum es uno de los “golpes más duros” a la seguridad hídrica de México y a los derechos humanos que exigen proteger a la población de los daños ocasionados por el fracking,como sucede en Coahuila, donde se pretende reiniciar los trabajos: “Es territorio del pueblo kikapú, localizado en el Valle de Santa Rosa, Coahuila, al oeste de la Sierra Madre Oriental. No se debe considerar que en el desierto no pasa nada. También hay biodiversidad ahí. Y también son valiosas las personas, sus comunidades y la vida de quienes habitan en ese territorio”.
Recuerda que el fracking en México se ha realizado desde hace muchos años, según los registros recabados, inició desde 1996, aunque los primeros pozos que se hicieron fueron en yacimientos convencionales: “Ahora se habla de yacimientos no convencionales, pero lo cierto es que esos también se han perforado en Coahuila, Nuevo Leon y Tamaulipas, en la cuenca de Burgos. En realidad, lo que quieren es continuar. Durante el anterior gobierno se perforaron pozos en la cuenca Tampico Mizantla. Y ya no hubo nuevos pozos ni en Burgos ni en Sabinas-Burro-Picachos, pero ahora sí tienen interés de continuar haciendo proyectos”.
Alejandra afirma que el anuncio del comité coordinado por la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti) omitieron señalar que el despliegue del fracking en México no sería una actividad puntual ni acotada a unos cuantos pozos, sino que se requerirían más de 25 mil pozos y mil 923 millones de metros cúbicos de agua dulce.
“El Noreste es un territorio que ya ha sido sacrificado por la industria fósil con toda la minería de carbón que ha pegado durísimo en esa región como Coahuila. Hoy sería nuevamente sacrificada esta zona por el apetito voraz del capitalismo fósil, el que está detrás de esta ambición de extraer hasta lo último que hay bajo tierra de petróleo.”
Añade: “A pesar de que el gobierno dice que va amplificar el trabajo de renovables y van atender la eficiencia energética, finalmente siguen en un modelo fósil hablando de incrementar la generación de electricidad mediante plantas de ciclo combinado y eso implica gas”.
Prohibición
Para las organizaciones civiles y sociales que componen la alianza contra el fracking todo el proyecto de soberanía energético está mal planteado: “Está sustentado en el gas fósil. No lo podemos olvidar. Y el modelo fósil es el que ha sacrificado a Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas y a los territorios de Veracruz y Tabasco. El modelo fósil impide que, en este momento, el gobierno de Claudia Sheinbaum, una científica, atienda el cambio climático y decida apostar totalmente por salir de este modelo y apostar por las energías renovables a una escala de generación comunitaria en donde realmente se atiendan las necesidades”.
La petición de estas organizaciones sociales al gobierno es contundente: prohibir el fracking en todo el país: “Nos siguen queriendo atar a este modelo que, sabemos, es el responsable del calentamiento del planeta, el responsable de la generación de las desigualdades que vivimos en este planeta. Por este modelo fósil capitalista, el uno por ciento de la población acumula la mayoría de la riqueza, mientras una parte importante de la población vive en condiciones no sólo de pobreza extrema, sino en condiciones difíciles frente a la riqueza que obtienen generando destrucción al planeta”.
Agrega: “¿A quién beneficia el modelo fósil? No es por la soberanía de México. Eso es falso. Aun cuando hubiera agua para desarrollar frackingy la tecnología en condiciones sustentables, como nos han querido hacer creer, lo cierto es que no beneficia a la mayoría de los mexicanos. Extraer el gas no convencional de México va a beneficiar a los grandes capitales. Este gas es para alimentar los polos de desarrollo que ha planteado en el Plan México la presidenta Sheinbaum”.
Resistir y combatir
En la zona en riesgo, el frente Noreste Sin Fracking alerta sobre los problemas de agua y los costos ambientales, sociales y de salud para su población: 65 por ciento del agua que requiere el fracking consumiría incluso hasta 100 por ciento del vital líquido, es decir, ocho de cada 10 litros para la extracción generarían un riesgo hídrico grave.
La Comisión para la Cooperación Ambiental emitió, el año pasado, el informe Facturación Hidráulica en Nuevo León, con un expediente de hechos relativo a la petición SEM-18-003, en donde señaló que los impactos ambientales que dejó el fracking en municipios como Los Ramones durante 2013 y 2014 fueron devastadores; consideró al frackingcomo una técnica no sostenible que daña al medio ambiente:
“El gobierno de México autorizó los proyectos de fractura hidráulica de Pemex sin hacer cumplir con las siguientes leyes ambientales: artículo 28 de la LGEEPA, sobre la necesidad de una manifestación de impacto ambiental antes de aprobar el proyecto, artículo 15 sobre la obligación de reparar los daños de una obra que afecta el medio ambiente y el control de aguas residuales…”
Alejandra recuerda que en esa zona iniciaron los trabajos sin una manifestación de impacto ambiental: “El gobierno quiere perpetuar el modelo de capitalismo fósil. Quieren extraer gas en nuestro territorio para satisfacer las necesidades del capitalismo”.
Concluye: “La Presidenta habla de desarrollo. ¿Y qué son esos polos de desarrollo? Industria manufacturera de capitales trasnacionales, que vienen a instalar sus manufacturas a México para tener mano de obra barata, recursos baratos, energía extraída de forma barata y dejarnos todos los impactos ambientales, sociales y a la salud”.
https://www.jornada.com.mx/2026/08/09/politica/010n1pol

