Sin resolver, desplazamiento de familias en la Montaña de Guerrero

Sin resolver, desplazamiento de familias en la Montaña de Guerrero
Jessica Xantomila
Periódico La Jornada
Domingo 6 de septiembre de 2026, p. 22
El problema de las familias desplazadas por la violencia de grupos criminales en la región de la Montaña Alta y Baja de Guerrero aún no se ha resuelto, si bien algunas de las que huyeron en mayo pasado han regresado a sus comunidades, como ha informado el gobierno federal, hay otras “que ya no piensan hacerlo” por la exposición a agresiones armadas, aseveró Abel Barrera, director del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan.
Advirtió que aún hay comunidades donde existe “un control férreo de grupos de la delincuencia” y mientras no se desmantelen sus estructuras “es un riesgo inminente el desplazamiento”.
En mayo pasado, familias de Tula, Xicotlán y Acahuehuetlán, entre otras, se vieron obligadas a dejar sus hogares ante los ataques del grupo narcoparamilitar Los Ardillos. A partir de ello, el gobierno federal puso en marcha el Plan Maestro de la Montaña Alta y Baja de Guerrero, con el propósito de brindar atención a habitantes de 19 comunidades de los municipios de Atlixtac, Chilapa de Álvarez, Olinalá y Zapotitlán Tablas.
Positiva, visita de autoridades federales
Barrera reconoció como un avance las visitas de las autoridades federales a estas zonas, “porque el grave problema es que las municipales las han desatendido. Hay un descuido institucional y esto ha provocado esta descomposición”.
El asunto, destacó en entrevista, es que es un programa piloto y faltan cambios estructurales, así como el desarraigo de los grupos delincuenciales. Además, lamentó que a la fecha no se tenga un censo confiable sobre el número de desplazados y retornados.
“No podemos decir que ya se está resolviendo. Sí han regresado sobre todo algunas familias de Tula, unas 25 o 30, pero ahí mismo hay quienes ya no piensan retornar” por la exposición a la violencia o porque perdieron su casa, su vivienda y ganado. También, dijo, varias se fueron ya a trabajar a los campos agrícolas de Sinaloa.
Barrera igualmente señaló que si bien en varias comunidades se tiene presencia de elementos de la Guardia Nacional (GN), el Ejército y la policía estatal, en otras no. Una de estas, agregó, es Huitzapula, en Atlixtac, donde la gente ha pedido que acudan ante los “asesinatos, desapariciones, enfrentamientos y drones con explosivos”.
Recordó que Federico García Parra, maestro de educación primaria, quien desde septiembre del 2025 buscaba a su hijo desaparecido, fue uno de los que solicitaron la presencia de elementos castrenses y de la GN, pero fue asesinado el 26 de agosto pasado en la cabecera municipal de Zapotitlán Tablas.
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