Introducción a los Organismos Genéticamente Modificados
06 de septiembre de 2005
Arnaud Apoteker
Una introducción acerca de los organismos géneticamente modificados.
Se gastan más de 15 mil 500 litros de agua para producir un solo kilogramo (kg.) de carne vacuna. Para producir un kg. de maíz, con sistema de riego, se necesitan 31 veces menos: unos 500 litros de agua. Para producir papas, 255 litros y zanahorias 131 litros por kilogramo. 70 por ciento del agua dulce disponible a nivel global se usa en agricultura, y de ese volumen las tres cuartas partes lo gasta la agricultura industrial, aunque los alimentos que produce solamente llegan a 30 por ciento de la población global.
Prácticamente cada mes se celebran encuentros de organizaciones populares en los más recónditos rincones del país. En ellos se busca enfrentar el despojo de sus predios, territorios y recursos naturales, a manos de empresas petroleras, mineras, eólicas, refresqueras, turísticas y constructoras. También de gobiernos municipales, estatales y del federal.
La producción industrial de carnes y sus derivados se está convirtiendo en un enorme problema de contaminación ambiental y despojo de tierras y agua. Es también uno de los mayores factores de cambio climático y el principal destino global de los cultivos transgénicos. Por si fuera poco, la cría industrial confinada de animales se caracteriza por la crueldad y debido al hacinamiento y la gran cantidad de antivirales y antibióticos que se aplican, es un criadero de nuevas enfermedades animales y humanas, como la gripe aviar y la gripe porcina.
Una nueva clase social está a punto de surgir en el campo mexicano. Es la clase de los latifundios energéticos. La nueva legislación no sólo permite el despojo de los predios y territorios de ejidatarios, comuneros y pequeños propietarios, sino que reconcentra una parte significativa de la tierra en pocas manos: las de las grandes compañías de hidrocarburos y eléctricas.
El maíz transgénico no nos hace falta para la autosuficiencia alimentaria. Privatiza las ganancias mientras socializa el riesgo y persigue el totalitarismo alimentario. En su más reciente embestida, los consorcios multinacionales de semillas transgénicas buscan sorprender a los gobiernos de los países en desarrollo que, como el de México, funcionan desconectados de sus comunidades científicas independientes.
Una enorme manta con el retrato de Nestora Salgado García –la comandante de la policía comunitaria de Olinalá, injustamente presa en el penal de máxima seguridad en Tepic– demanda su libertad. Es seguida por otra de la Casa de Justicia La patria es primero, de la CRAC-PC. Ambas forman parte de la movilización realizada en Tlapa, Guerrero, para conmemorar los 20 años de vida del Centro de Derechos Humanos Tlachinollan.