Introducción a los Organismos Genéticamente Modificados
06 de septiembre de 2005
Arnaud Apoteker
Una introducción acerca de los organismos géneticamente modificados.
La Red por una América Libre de Transgénicos (Rallt) agrupa organizaciones y redes de toda América Latina. En su reciente asamblea en Bogotá, con delegados de casi todos los países de la región, además de científicos y académicos invitados, construyeron un panorama detallado lo que han significado los transgénicos. Diesiete años de siembras y el segundo lugar en área global sembrada con transgénicos, han resultado en desplazamientos, desolación y muerte.
Fueron 2 millones de personas las que el 25 de mayo se manifestaron en 52 países, en más de 430 ciudades de todo el mundo, contra Monsanto. Pero muchísimos más acompañaron ese día y protestan cada día, de muchas formas, contra Monsanto, contra los transgénicos y el robo corporativo de nuestra alimentación. Por ejemplo, la Vía Campesina, que tiene más de 200 millones de miembros y ahora preparan su sexta conferencia internacional del 6 al 13 de junio, en Indonesia.
México es el centro de origen del maíz y a la vez mayordomo de la mayor riqueza en diversidad genética del maíz y de sus parientes silvestres en el mundo.
Se llaman a sí mismos biohackers, pretendiendo dar un tono positivo a sus experimentos de manipulación genética. Presentan como una libertad civil que cualquiera que se compre un sintetizador de ADN (apenas un poco más grande y de precio similar al de una computadora) arme sus propios transgénicos en casa, comprando secuencias de ADN hechas con biología sintética y usando mapas genómicos que están en Internet. Al igual que con una computadora, no es necesario ser programador, ingeniero o biólogo para usar un sintetizador, ni social o ecológicamente responsable de lo que con ello se produzca.
En Oaxaca una vez más se alzaron las voces en contra del maíz transgénico durante la sesión del Tribunal Permanente de los Pueblos. Más de quinientos asistentes, procedentes de distintas regiones indígenas y de organizaciones sociales y civiles, acusaron al Estado mexicano de ser responsable de la contaminación transgénica del maíz nativo, en complicidad con las corporaciones transnacionales productoras de semillas, y exigieron al gobierno que no permita la siembra comercial de maíz transgénico en el norte del país.