Introducción a los Organismos Genéticamente Modificados
06 de septiembre de 2005
Arnaud Apoteker
Una introducción acerca de los organismos géneticamente modificados.
La imagen de la que parte el programa Sembrando Vida es un campo derrotado y abandonado, sin organización comunitaria, ni tenencia colectiva de la tierra, donde los campesinos individuales no cuentan con los recursos ni con los conocimientos necesarios para producir alimentos, de ahí que a partir de la formación de Comunidades de Aprendizaje Campesino el programa propone reconstruir el tejido social.
“En Anenecuilco se abre, como una herida, la historia del país”, escribió Gastón García Cantú en Utopías mexicanas. Media década después, en Xochicalco se reafirmó la reiteración del agravio como política hacia el peladaje. En el Amilcingo de hoy se mostró, en blanco y negro, no sólo que la herida original no ha cicatrizado, sino que se ha hecho más profunda y dolorosa.
Hace 25 años se abrió un nuevo horizonte para los pueblos originarios de México. Los Acuerdos de San Andrés sobre Derecho y Cultura Indígena se convirtieron en el documento fundacional de una etapa de largo aliento en su lucha emancipadora; en parte medular de su proyecto estratégico e instrumento esencial para su reconstitución. El equivalente, por utilizar un símil histórico, al Programa del Partido Liberal Mexicano en la Revolución de 1910-17.
Este 16 de febrero se cumplen 25 años de la firma de los acuerdos de San Andrés sobre derechos y cultura indígena. Muchas cosas han cambiado desde entonces, aunque una permanece: el indigenismo como política de Estado.
El gobierno actual decretó el fin del neoliberalismo pero Sembrando Vida, su principal programa contra la pobreza, mantiene los subsidios focalizados y condicionados que caracterizaron a los gobiernos anteriores.
Pronasol durante el sexenio salinista, eliminó los subsidios generalizados al ingreso o al consumo y los asignó sólo a los individuos más necesitados de acuerdo con sus mediciones.
Gustavo Alejandro Salgado Delgado fue desaparecido el 3 de febrero de 2015. Viajó en trasporte público al terminar una reunión con jornaleros agrícolas en la comunidad El Chivatero, municipio de Ayala, Morelos. Ya no llegó a su destino. Un día después, su cadáver fue encontrado con señales de tortura, las manos mutiladas y decapitado.