Introducción a los Organismos Genéticamente Modificados
06 de septiembre de 2005
Arnaud Apoteker
Una introducción acerca de los organismos géneticamente modificados.
Para 2005, diez empresas controlaban la mitad del mercado mundial de semillas. Aunque estamos inundados de noticias sobre fusiones corporativas que muestran que cada vez hay menos empresas que controlan mayores porcentajes del mercado en todos los rubros, las semillas no son lo mismo que televisores, automóviles o cosméticos. Son la llave de toda la cadena alimentaria en el mundo y el corazón de la vida campesina y la agricultura. La cuarta parte de la población mundial, los campesinos y campesinas del mundo, conservan sus propias semillas para cultivar la comida de muchos más.
El mundo supo de ella por primera ocasión el 20 de febrero de 1994. Comenzaba el diálogo de San Cristóbal entre el gobierno federal y los zapatistas.
La otra campaña comenzó a toda máquina, entre saludos, adhesiones, confusión, temores y descalificaciones. No hay en ello novedad. Siempre ha sido así con las iniciativas políticas zapatistas.
Ya que la Organización Mundial de Comercio (OMC) se reúne ahora para su sexta conferencia ministerial en Hong Kong, vale la pena revisar las posiciones sobre el tema de la agricultura. Existe una tendencia preocupante en los medios de comunicación y de parte de las grandes ONG que dicen hablar "en nombre" de la sociedad civil (como por ejemplo Oxfam), de presentar las posiciones en blanco y negro.
Muchas de las cuentas que dan forma al collar de la resistencia contra el neoliberalismo en México están puestas sobre la mesa. Los materiales de los que están hechas, su color, su tamaño, son todos diferentes.
A la mesa de la política nacional se coló, sin invitación, un nuevo comensal: el zapatismo.
No viste de etiqueta ni guarda las formas. Usa un lenguaje altanero, lanza improperios y en lugar de limitarse a dar patadas por debajo de la mesa a sus contrincantes, como ordenan los manuales de urbanidad política, desafía de frente a los huéspedes permanentes. Y, en el colmo de la transgresión, su vocero se resiste a seguir la moda fitness y hace ostentación de una imprudente barriga.