Introducción a los Organismos Genéticamente Modificados
06 de septiembre de 2005
Arnaud Apoteker
Una introducción acerca de los organismos géneticamente modificados.
En la actual controversia sobre prohibir o no la siembra del maíz transgénico y la eliminación gradual del glifosato, el herbicida cancerígeno que la acompaña, se pierde de vista que lo que está en juego es el dilema entre las tres maneras de generar alimentos en el mundo: la tradicional o campesina, la agroindustrial o moderna y la agroecológica. Hoy se trata de regular o suprimir los tremendos impactos negativos de la agroindustria. Ofrezco aquí una apretada síntesis de lo que T. Kimbrell llamó la tragedia de la agricultura industrial.
El decreto sobre la importación del maíz transgénico y las presiones de Estados Unidos por seguírnoslo vendiendo, hacen más necesario lo que en estas páginas señalábamos hace dos semanas: iniciar un proceso que descolonice nuestra alimentación y nos haga soberanos con base en un modelo agroalimentario soberano, saludable y de acuerdo con nuestra cultura. Esto requiere acciones desde los consumidores y productores de alimentos hasta los diversos órdenes de gobierno.
Estados Unidos es el más importante productor, consumidor y exportador de maíz del mundo. Pero sus cosechas sirven para alimentar ganado y automóviles, fabricar edulcorantes de alta fructosa, botanas, alcoholes, aceites y, marginalmente, para que la gente coma. Cerca de 60 por ciento del consumo local del grano se destina a usos industriales, de manera relevante a la elaboración de etanol. El cultivo es un negocio, no parte de su cultura.
Las presiones de Estados Unidos sobre las decisiones del gobierno de México respecto al maíz transgénico han continuado creciendo. De ambos lados de la frontera la desinformación y la propaganda sobre la cancelación de las importaciones mexicanas de maíz genéticamente modificado, a partir de enero de 2024, que establecía un decreto emitido en diciembre de 2020, escalaron la confrontación (bit.ly/3S5rbZP).
Pensar que México puede construir su soberanía alimentaria sin cambiar los hábitos del comer, es iluso. Aunque repelen algunos intelectuales, existe una dieta neoliberal, una manera de seleccionar, elegir y consumir los alimentos vinculada a la economía y a las formas sociales del neoliberalismo: hedonismo, estímulos sensoriales excesivos, individualismo, rechazo por lo local, etcétera.
Las cabañuelas de principios de año anunciaban que enero traería tormentas, pero pocos imaginaron la magnitud de ellas. La violencia sobre los pueblos indígenas en este primer mes del año que comienza ha adquirido tal dimensión y modalidades que da mucho en qué pensar.